Me propuse dibujar el mundo, como si fuese el primer viajero de una nave a Venus, a veces, al doblar una esquina o cruzando una calle me asaltó la felicidad...La felicidad, esa palabra existe en tantos idiomas que es posible que sea cierta, es posible que exista...e intenté hacer algo memorable, pero me dí cuenta de que todo lo malo tambien lo es...Crecí pensando que había nacido en un suburbio de una ciudad cualquiera, de un pais cualquiera, eso me habían contado, así me lo enseñaron...después me di cuenta de que estaba creciendo en un jardín por que las esquinas pueden ser otras, las calles que cruzas pueden ser otras, las mujeres son como fueron, el mundo siempre puede ser otro cuando tienes los ojos cerrados...pero nunca hay nadie al otro lado del espejo...
Tal vez lo que me dicen sea mentira, tal vez estan equivocados,pero pensaba que me convenia creer que todo era verdad...y era yo el confundido...
Ahora tan sólo sueño con encontrar a Ariadna, con sentirla, que tienda su hilo y así poder escapar de este laberinto que me atormenta cada día para no volver jamás sobre mis pasos...compartir todos los hallazgos, las sorpresas, los sonidos, los sabores, las dudas, las personas...todas distintas y únicas...Quisiera huir de éste laberinto del minotauro...Ojala aparezca Ariadna...
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